1.17.2013

"Así brilló un momento mi ventura / En alas del amor, y hermosa nube / Fingí tal vez de gloria y de alegría" (José de Espronceda, "Soneto," 191)

¡Ay, que tristeza me dio esta estrofa! Al ver una oportunidad, una ventura, y no poder lograrlo es una tragedia incomparable. Pienso que a veces es peor ver una oportunidad y saber que nunca podrá ser realizada, que no saber nada de la oportunidad. A veces. En esta sección leemos de las oportunidades perdidas, creo. Leemos de unas felicidades fingidas, o una persona que duda si su felicidad fuera real o falsa. Es imposible saber. Todos nosotros hemos dudado en nuestras propias emociones. ¿Cómo puede uno saber las emociones perfectamente?—no se puede.

Pero, aunque esta estrofa me hizo muy triste, ¿porqué pienso de ella todavía? Es algo interesante que mucha de la literatura en todo el mundo comparte las cuentas trágicas. Hasta recién no había pensado yo mucho en eso, que la literatura está llena de tristeza, pero así es. Y hasta recién no habría podido explicar porqué, pero ahora puedo.

En un libro se llama In Bed with the Word por Daniel Coleman, aprendemos de porqué es importante leer las cosas difíciles y como nos ayudan. Él dice acerca de los libros tristes, “For in speaking honestly to our hurt, to our human pain, the book of grief can put a healing hand upon the parts of us that need desperately to be acknowledged and touched” (Coleman 102). Por eso, podemos entender las razones que nos caen bien los libros tristes y porque podemos sentir feliz después de leer algo como este soneto. El soneto de Espronceda nos ayuda recordar los sentimientos de desengaño que hemos experimentado por nosotros mismos y sentir aliviados que otras personas han sentido los mismos sentimientos.

Entonces, por sentir la tristeza de “Soneto” yo puedo entender los sentimientos de otra persona, entender mejor mis propios sentimientos y sentir conectada con otra persona. ¡Los poderes de la literatura son infinitos!   

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